Atascaderos

Hola estimados hermanos y amigos que nos visitan en estas páginas del internet, me da gusto saludarles e informarles de lo que Dios ha hecho por medio de Cristo la semana pasada en Atascaderos Chihuahua. Estaba planeado que íbamos a ir a inaugurar el edificio en Atascaderos Julio 16-21 2007, Los hermanos de Cherry Ln Iglesia de Cristo en Midland TX, me acompañaron, entre ellos estaba, Héctor  Ramírez  y  su esposa Elida, Salvador Amparan con sus dos hijas Mónica y Verónica, Reggie Gardener de Idaho, Antonio Tobón, Silvano García de Leveland Tx, Marco Señoret su servidor y Celia y mi hija Raquel.

Íbamos en la Van de la iglesia, y cuando llegamos a Ojinaga en la entrada a México, nos resulto una demora de más de cuatro horas debido al remolque donde llevábamos ropa y regalos para la gente de Atascaderos. Era Domingo, después de orar, Dios movió un buen agente de  inmigración al venir de su casa en día de descanso y darnos la carta necesaria para poder proseguir a Atascaderos.  Allí nos encontramos con el hermano Reed su esposa, Peery su hijo, y llevaban a Sheldon que también iban para allá.

 

Llegando la noche tuvimos que parar a reposar en un Motel y resulta que el administrador del Motel era de Atascaderos y nos indico que tuviéramos mucha cautela en el camino porque tenían asaltos y habían resultado muertos y más nos valía no parar a recoger a nadie.

Al siguiente día nos encontramos en una carretera muy peligrosa que pasaba por la Sierra Madre Occidental, llevándonos al sur de Chihuahua. Me di cuenta que habían muchos accidentes porque las barreras que cuidan las curvas estaban todas dañadas, o faltaban, también las famosas cruces que la gente pone en memoria de sus seres queridos en el lugar de sus muertes. Nosotros con un remolque de 1800 libras mas su contenido, y once personas en la van. Yo le comentaba a Salvador Amparan que nos fuéramos despacio sin prisa,  porque si se calientan de más los frenos por la presión que continua en bajada larga y rápida, pues hierve el líquido de frenos, y cuando le quitas la presión del freno,  a la siguiente curva se te pueden ir al fondo los frenos por el aire que se formo al hervir. Así que más vale ir en cambio bajo y dejar que el motor asista en la frenada por causa del peso. Créanme que llegaron a echar humo y se podía oler el material de frenos en las bajadas largas.

Las ultimas dieciocho millas del camino a Atascaderos es un camino que fue construido específicamente para poder aprovechar las praderas de pinos, y madera que es típico de la industria que provee de Atascaderos a Parral con vasto transporte de camiones que se ven a lo largo de todo el viaje. Estos sobrecargados de madera, y como ya saben generalmente estos camiones son muy viejos y en condiciones pobres. Por cierto uno de ellos se le movió la carga, y todo quedo a lado de la carretera, Esta carretera está en pésimas condiciones, apenas tiene un año de que la inauguraron, y ya está llena de hoyos, y peor tantito solo la mitad tiene pavimento, la otra mitad como ha llovido mucho, cada rato pegábamos abajo y proverbialmente casi nos atascamos en Atascaderos.

Ya faltando unos nueve kilómetros antes de llegar, había un camión de los ya mencionados en el cual le estaban apretando las cadenas de carga, y un joven poco después caminaba, y le decidieron darle el aventón, el nos platico que dos de sus primos habían muerto recientemente por causa que los habían agarrado robándose una muchacha de un cercano pueblo, y sus familiares los alcanzaron en la huida por esta misma carretera, y nos enseño las cruces edificadas junto a la carretera donde hallaron sus cuerpos. Y nosotros le comentamos lo que el administrador del motel en Parral nos dijo y el nos informo que a esa banda ya se encontraban en la cárcel.

Llegando al hotel en atascaderos me fue grato encontrar que estaba muy bonito, nuevo, limpio y de buen costo pues nos cobraron solamente doscientos pesos por noche y nos íbamos a quedar cuatro noches, todos pasamos a nuestros cuartos cansados y contentos del largo viaje.Al siguiente día conocí yo a Antonio el predicador de la Iglesia de Cristo en el nuevo edificio en Atascaderos, predico esa tarde el hermano  Silvano, y se lleno el edificio. Las hermanas pronto prepararon sus guisos, y había comida para todos, el ambiente de la gente en Atascaderos es grato, Héctor Ramírez me comentaba que cuando iniciaron la obra de construcción ellos se imaginaron que se iban a reunir unos quince, o  cuan lo mucho treinta, pero vimos más de ciento cuarenta reunidos todos los días y casi todo el día. Luego decidieron matar una vaca, y de veras que se puso la cosa alegre, todo mundo activo,  unos  se encontraban procesando la vaca. Otros fueron a las casas a llevar las buenas nuevas, allí en el hogar de muchas familias buscando por las necesidades de cada persona, y luego platicando con el método de evangelismo WeCare, como se encontraban en su relación con Cristo y si saben "Que tal si el Señor viniera hoy mismo, ¿Podría usted afirmar, sin duda alguna, que se iría con él al cielo?" allí nos encontrábamos estudiando la Biblia, muchas personas nos atendieron muy bien, y luego nos acompañaron a la iglesia, donde no faltaba el amor, la buena predicación, comida, y mucha gente amable en Cristo.Cuando regreso nuestro grupo de evangelizar, nos enteramos que Elida la esposa de Héctor se quebró el pie, y estaba en el hospital, sufrió cuatro quebraduras cuando se le resbalo su pie y choco en el deslizadizo  con una piedra al cruzar el rio, por lo cual  enyesaron su pie para estabilizárselo. Varias personas fueron a visitarla al hotel, nos comento después Héctor que pensaba que íbamos a tener que regresar de emergencia, pero Elida insistió en descansar en el hotel, y que no nos preocupáramos por ella. (Supimos después cuando la volvieron a llevar al hospital en Midland TX, que le iban a poner metal en una cirugía para afianzar los huesos quebrados).En el día que mataron la vaca, noten que en México se requiere permiso para matar a un animal; por lo tanto, llamaron a Benjamín, un carnicero del pueblo. Algunos se quedaron procesando la carne toda la noche, y al siguiente día nos esperaba Alfredo de Parral con tacos de barbacoa, y no falto yo en mencionar que Alfredo es un buen cocinero, ya que  trabaja en un puesto de tacos en Parral, ¿Ya se les hizo agua la boca verdad?, Yo ya conocía a Alfredo cuando trabaje en la Iglesia de Cristo de la calle ochenta.

Todos llevábamos que regalar,  Antonio el predicador le toco una computadora portátil Dell, Ropa y valla que hubo mucha ropa para todos,  de buena calidad, dulces en montones, refrescos y muchas otras cosas que contribuyeron a un verdadero momento de gozo y alegría para todos.

También estuvieron con nosotros, Mari, la esposa de Ubaldo Cardona, lamentablemente ni Ubaldo ni Ricardo Álvarez no pudieron venir, porque ellos estaban en medio de la construcción del edificio donde Ricardo va a predicar en Parral; además  vino Fernando Hernández de la congregación llamada periodista que se encuentra ubicada en Juárez México.

En este esfuerzo de evangelización tuvimos cuatro bautismos y damos gracias a Dios por ello, Hilario González Bejarano, Jojana Gonzales Monarres nieta de Hilario, Edgar Valenzuela García, Valencia Gómez Rodríguez, los cuales les damos la bienvenida, y les pedimos oraciones por ellos.

Bueno, la inauguración del edificio fue todo un éxito, cuando nos toco regresar fueron despedidas largas y llenas de bonitas emociones, no faltaron lagrimas y abrazos, finalmente emprendimos el viaje de regreso a las cinco de la mañana del Sábado, bien temprano, porque serian veinte horas de camino a Midland.

Aconteció que cuando íbamos de regreso nos rebasó una camioneta verde Chevrolet 1991 aproximadamente. Esa se atravesó en medio del camino, iba manejando Salvador Amparan y le dijo Héctor "¡NO te pares por nada! (vio que se escondía lo que le pareció un cuchillo y no nos quería alarmar por eso no dijo nada).  Amparan se paro y Héctor le dijo a Amparan “no les bajes mucho la ventana”, entonces dos tipos jóvenes se acercaron pidiendo que si les pasábamos corriente, Héctor les pregunto  “Traen ustedes cables” ellos contestaron que no. Entonces Héctor les dijo “Nosotros tampoco,  espérense un rato que detrás de nosotros vienen otros tal vez ellos si traen.” Pues eso los destanteo y retrocedieron,  en aquel momento otro tipo, un tercero, que no habíamos visto como que salió y se subió a la camioneta, la camioneta se movió sola haciéndose un poco a la izquierda sin que la empujaran y  al frenar era obvio que las luces de freno no demostraban estar tenues como lo sería si la batería estuviera descargada, y  ellos abrieron el cofre y uno saco cables y los empezó a conectar y se posiciono para forzar la parada con los cables en la mano, y Héctor dijo “dale despacio pero no vayas a parar” Mientras, Amparan aseguraba a los tipos “allá vienen otros atrás pídanle a ellos”, una vez libres dijo Héctor que noto el cuchillo y si nos bajábamos nos ponen el cuchillo y nos asaltan nos roban y nos matan. Está tan distante y es tan rustico ese lugar que es posible que no nos encuentren en muchísimo tiempo.

Deberás que les relato esto no con fin de asustarlos,  pero si toman en cuenta que sin conocer , dimos aventón a un muchacho que caminaba solo poco después del camión, pensábamos que eran parte de los  que apretaban las cadenas de la carga de madera, y asumimos que era parte del grupo del camión pero en realidad era pariente de los que robaron la muchacha y pariente de los que asaltan y no nos a percatamos del gerente del Motel que nos dijo “no le de pasaje a nadie no paren en el camino”, supongamos que el del cuchillo hubiera sido el que le dimos aventón llegando a Atascaderos y en vez resultara asaltante con escuadra de diez y seis tiros, si preguntaran  por nosotros se hubiera dicho que simplemente no llegamos.

 Entre Héctor y Amparan se comentaba que todo mundo sabía acerca de nuestra partida temprano por la mañana, y hubiera sido de mejor planificación de parte nuestra, que todos los que regresábamos nos regresáramos juntos, Mari y los suyos venían en la camioneta chica, Reed y los suyos venían en una camioneta Dodge grande, y todos partíamos Sábado 21. Nos informamos y Gracias a Dios todos llegaron con bien.

No es que no confiamos en Dios, ¡claro que sí! pero si estamos advertidos entonces tomar más precaución y no dejar de servir a Dios.

Su servidor Marco Señoret 

 

Comentarios: Marco Señoret por favor diríjalos a 432-553-2964 Estados Unidos si prefiere E-mail kilowato@msn.com